Francisco Ortega

Este literato de tomo y lomo, nace el 11 de julio de 1974. Sus estudios de Enseñanza Básica los recibe en la Escuela Héroes de Iquique hasta 1988, año en que se traslada al Colegio Santa Cruz para terminar su Enseñanza Media. Nos cuenta que esa experiencia es una de las cosas que más replicaría de Victoria. “La conversación, mirarse al espejo, el caminar por la calle y conocer a todo el mundo” sólo lo puede entregar una ciudad pequeña. Su talento literario lo cultivó desde pequeño y con tan solo 20 años publica su primer libro 60 kilómetros (Editorial Los Andes, 1994), obra en la que demuestra su constante conexión con su ciudad natal. Para él, crecer como victoriense te da la posibilidad de estar en “una cazuela de realidad, que es una tremenda oportunidad para entender en directo cómo nos movemos, quiénes somos, dónde estamos y cultivar eso tan perdido que es la empatía”. Francisco desde pequeño reconoce que su “literatura es hija de Victoria”, tanto así que ésta aparece en dos obras que son: Salisbury y El Cáliz Secreto. Su vínculo con la ciudad es “similar al de Stephen King con su pueblo en Maine, al que siempre regresa. Es como Stranger Things personal. Victoria fue y ha sido mi taller literario, ahí descubrí los libros, las bibliotecas, los cuentos de los abuelos, el amor por la historia”. Actualmente Francisco vive en Santiago donde continúa su trabajo literario y en más de una ocasión se proyecta en “devolver algo al pueblo, hacer talleres o quizás instalar una librería”. Para él todo es posible pues “la vida tiene mas vueltas que una oreja”.



